Comparo a la vida con un lienzo en blanco, cada instante que Co-creamos en Luz y Amor, va a ser en Perfección Divina”
 
El camino espiritual es un sendero que todos recorremos sin excepción, todos tenemos un cuerpo, una mente y un espíritu, lo que nos hace ir creciendo de una manera constante y llena de amor.
 
La consciencia es simplemente darnos cuenta de lo que somos, que formamos parte de un todo universal, que tenemos ese gran regalo llamado “libre albedrío” con el creamos a cada instante nuestra realidad, pudiéndola transformar a cada momento. Que tenemos ciertos dones especiales que se nos han otorgado para enriquecernos individualmente y al compartirlos vamos creando nuestra realidad.
 
En ocasiones nuestra consciencia se encuentra dormida y solo vivimos nuestra vida como autómatas, despertando cada día, siguiendo una rutina olvidándonos en muchos momentos, que estamos aquí para crear, aprender, amar, para vivir en magia. La magia, es ese ingrediente de poder ser capaces de transformar nuestro entorno, de conectarnos con esa parte de nosotros en la que todo el tiempo está llena de luz, de amor, de confianza, de paz, de equilibrio, de gozo, de sabiduría.
 
Todos hemos conectado con ese lugar varias veces a lo largo de nuestra existencia, pero literalmente vivimos desconectados de nuestra luz gran parte del tiempo. Esto nos pasa generalmente por permitir que nuestra mente nos gobierne, nuestra mente es una parte de nuestro ser increíble, pero lamentablemente utilizamos un 10% (científicamente comprobado) de su capacidad, y ese porcentaje lo utilizamos muchas veces de una manera negativa. Si ponemos atención a nuestros pensamientos nos damos cuenta de que vivimos pensando en el pasado, en lo que sería nuestra vida si hubiéramos hecho o dejado de hacer algo, culpando en muchas ocasiones a los demás de nuestra infelicidad.
 
Una cualidad de nuestra mente es estar formulando juicios constantemente. Estos son útiles mientras nos sirvan como ejercicios de reflexión e introspección personal y no para calificar o evaluar las acciones ó actividades de otros. Cada individuo tiene su propia tarea y trabajo a realizar. Por lo tanto, criticar o hacer juicios sobre otras personas, no solo evita y retrasa nuestro crecimiento espiritual, sino que entorpece el proceso que otros deben realizar dentro de su propia realidad. Si algo no nos gusta es nuestra responsabilidad es hacer algo para transformar esos aspectos y comenzar a crear pensamientos positivos para poder generar acciones que vayan transformando nuestra vida de manera luminosa.
 
Lo único que en realidad tenemos es nuestro momento presente, podemos crear una vida llena de luz, armonía y amor, no importando las situaciones difíciles. Estas están ahí, como una gran oportunidad para poder aprender a transformarlas. Lo que es más importante es transformarnos y llegar a ser lo que ya somos, seres llenos de luz, de bendiciones, con el enorme regalo de ser parte individual de un todo que a cada instante se transforma, de nosotros depende si esta transformación es positiva o negativa.
 
El camino espiritual es inherente en cada ser humano y existen diferentes caminos que podemos seguir para aprender a recorrerlo de una forma guiada y sostenida. Y de esta forma, contar con un sinnúmero de herramientas que nos ayudarán a conectarnos con nuestra parte luminosa para poder lograrlo.
 
Me siento profundamente agradecida por La Luz y La Guía que he recibido desde pequeña, Bendigo a mis Maestros Espirituales y a mis Maestros Encarnados por Guiarme, Acompañarme con Amor, Compasión, Sabiduría en Todo Momento.
 
Bendiciones infinitas.